La República Dominicana se mantiene como el principal destino turístico del Caribe en términos de volumen, al recibir 8,860,709 extranjeros no residentes durante 2025, lo que representa un crecimiento de 3.8 % respecto al año anterior. En términos absolutos, el país sumó 324,966 nuevos visitantes, consolidando su liderazgo regional en llegada de turistas.
Sin embargo, a pesar de encabezar la lista en cantidad, el ritmo de crecimiento dominicano se sitúa entre los más bajos de la región en los últimos dos años, solo por encima de destinos como Anguila (2.9 %) y Islas Caimán (2.8 %). Este contraste evidencia una desaceleración frente a mercados emergentes que están captando mayor dinamismo en la industria turística.
Entre los destinos con mayor crecimiento destaca San Martín, que registró un impresionante aumento de 80.9 %, pasando de 473,132 a 855,994 turistas. Le siguen Guyana con un 22.1 % y Dominica con 17.5 %, mostrando un repunte significativo que supera ampliamente el desempeño dominicano en términos porcentuales.
Otros destinos también presentaron avances notables. Curazao creció 12.5 %, mientras que Trinidad y Tobago registró un incremento de 10.9 %. Asimismo, Aruba se posicionó como el segundo destino con mayor recepción de turistas, con más de 1.5 millones de visitantes y un crecimiento de 6.7 %, casi el doble del ritmo dominicano.
En contraste, varios destinos tradicionales experimentaron caídas significativas en la llegada de turistas. Cuba lideró las pérdidas con una reducción de 392,454 visitantes (-17 %), seguida de Jamaica (-10.3 %) y Turks y Caicos (-12 %), reflejando los desafíos que enfrenta el sector en algunas economías del Caribe.
Este panorama revela una dualidad en el posicionamiento turístico de la República Dominicana: mientras continúa siendo el destino más visitado de la región, enfrenta el reto de recuperar dinamismo en su crecimiento frente a competidores más pequeños pero en rápida expansión. Expertos señalan que la clave estará en diversificar la oferta, fortalecer el turismo interno y mejorar la competitividad para sostener su liderazgo en los próximos años.

