Un poderoso terremoto de magnitud 7.8 sacudió este lunes la isla de Mindanao, en el sur de Filipinas, provocando la muerte de decenas de personas y dejando más de un centenar de heridos, según informaron las autoridades.
El movimiento telúrico causó daños considerables en escuelas, centros comerciales, hospitales y otras infraestructuras, además de interrupciones en los servicios de energía eléctrica y telecomunicaciones. Asimismo, varias réplicas de fuerte intensidad se sintieron en distintas zonas de la región.
Tras el sismo, las autoridades emitieron una alerta de tsunami para áreas costeras de Filipinas y otros países del Pacífico, incluido Japón. No obstante, horas más tarde la advertencia fue levantada al confirmarse que las variaciones registradas en el nivel del mar no representaban un riesgo significativo para la población.
Los organismos de emergencia continúan las labores de evaluación de daños y asistencia a las comunidades afectadas.
