El Senado de la República aprobó este jueves en segunda lectura el proyecto de ley que establece el nuevo Código Penal, una de las reformas legislativas más esperadas de los últimos años.
Con una votación mayoritaria, los senadores dieron luz verde al articulado que busca modernizar el marco jurídico penal del país, adaptándolo a los desafíos contemporáneos en materia de criminalidad, derechos humanos y administración de justicia.
El proyecto, que ha generado amplios debates en la sociedad civil y los sectores políticos, incluye nuevas tipificaciones penales como el sicariato, el feminicidio, los delitos ambientales, el acoso laboral y sexual, así como mayores penas para la corrupción administrativa.
Durante la sesión, varios legisladores valoraron la importancia de contar con un código actualizado que sustituya al vigente desde el siglo XIX. No obstante, otros expresaron reservas sobre la exclusión de causales específicas para la interrupción del embarazo, uno de los temas más controversiales del texto.
El nuevo código integraría la figura del cúmulo de penas por el cual a un mismo individuo se le puede sentenciar tras ser hallado culpable en varios cargos en su contra; el cúmulo puede llegar hasta los 60 años de prisión
El Código Penal pasará ahora a la Cámara de Diputados, donde deberá ser revisado nuevamente antes de su eventual promulgación por el Poder Ejecutivo.
Organizaciones sociales y defensoras de derechos humanos han anunciado que continuarán vigilantes del proceso legislativo, exigiendo que se garanticen los derechos fundamentales en la versión final del proyecto.

