La República Dominicana autorizó a Estados Unidos el uso de áreas restringidas de la Base Aérea de San Isidro y del Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) para el transporte de equipos y personal técnico, como parte de los acuerdos de cooperación en seguridad y apoyo logístico entre ambas naciones.
El anuncio fue realizado este martes por el presidente Luis Abinader durante una reunión bilateral en el Palacio Nacional con el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien desarrolla en el país una agenda de trabajo enfocada en fortalecer las acciones conjuntas contra amenazas regionales como el narcotráfico y el terrorismo.
Abinader destacó los avances alcanzados por el país en materia de seguridad, especialmente en la lucha contra el narcotráfico, y calificó la relación entre ambas naciones como “un vínculo especial”, fundamentado en la colaboración en temas prioritarios como la seguridad regional, el comercio y la migración. Señaló además que la cooperación con Estados Unidos ha sido determinante para enfrentar el crimen organizado.
“La lucha contra el narcotráfico ha sido por años una meta compartida por todos los gobiernos dominicanos. Es esencial para proteger a nuestras familias y preservar nuestra seguridad nacional y regional”, afirmó el mandatario.
Por su parte, Hegseth agradeció al Gobierno dominicano el respaldo brindado al despliegue provisional de efectivos y aeronaves estadounidenses en territorio dominicano, en el marco de la operación Lanza del Sur, una iniciativa conjunta destinada a combatir el narcotráfico y el terrorismo en la región.
“Quiero darle las gracias, señor presidente, por apoyar el despliegue provisional de efectivos estadounidenses y aeronaves que realizan la operación Lanza del Sur, respetando su soberanía, sus leyes y sus dinámicas aquí en la República Dominicana. Es una gran asociación y una iniciativa conjunta contra el narcotráfico y el terrorismo”, expresó el secretario de Defensa.
Hegseth subrayó que esta cooperación demuestra la fortaleza de la alianza estratégica entre Washington y Santo Domingo, y afirmó que el trabajo conjunto ha permitido mejorar la seguridad regional, fortalecer la vigilancia aérea y marítima, y responder con mayor efectividad ante amenazas transnacionales.

