El fenómeno ha empatado el segundo lugar histórico en el Atlántico, en lo que respecta a la velocidad del viento a tocar tierra, con ráfagas que rozaron los 300 km por hora a su paso por Jamaica, que nunca había experimentado un impacto de estas dimensiones.
19 de esas muertes se registraron precisamente en esa isla, de acuerdo con el Ministerio de Información, pero se cree que otras víctimas se encuentran atrapadas bajo los escombros, mientras el Ejército y el personal de reserva continúan con las labores de búsqueda y rescate.
Más del 70% de los usuarios se encuentran sin servicio eléctrico, de acuerdo con el ministro de Energía, Telecomunicaciones y Transporte, Daryl Vaz. El paso del huracán dejó postes de electricidad arrancados a lo largo de las carreteras.
Haití no recibió directamente el impacto de Melissa, pero sí es el país que más pérdidas humanas reportó por el fenómeno, con 30 fallecidos y otras 20 personas desaparecidas, producto de las inundaciones y desbordamientos de ríos por las lluvias torrenciales derivadas del lento desplazamiento de la tormenta por el Caribe.
La ciudad de Petit-Goave, al sur de Puerto Príncipe, fue la más afectada, con 23 víctimas, entre ellas 10 niños, debido al desbordamiento de un río en La Digue, que sorprendió a muchas familias mientras dormían.

