Hoy me despido de usted con el corazón lleno de tristeza, pero también de gratitud por haber tenido el privilegio de compartir excelentes momentos con usted .
Su partida deja un vacío imposible de llenar, pero también deja recuerdos imborrables, enseñanzas valiosas y momentos que vivirán para siempre en las memorias de quienes estuvimos a su lado . Aunque ya no pueda escuchar su voz ni sentir su presencia, sé que la amistad que nos unió nunca desaparecerá.
Gracias por cada consejo, cada sonrisa, cada gesto de cariño y por todo lo que sembró en quienes le conocimos. Su huella permanecerá viva en nuestros corazones y en cada historia que contemos sobre usted.
Hoy las lágrimas hablan del dolor de perderlo , pero también del inmenso afecto que siempre le tendré. Descanse en paz, querido Franklin Guerrero. Su luz seguirá guiándonos y su recuerdo será eterno.
Hasta siempre, sé que Dios lo tiene en un buen lugar !!
Mis condolencias para toda su familia en este momento tan difícil.
