El Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional condenó este lunes al mayor general retirado Adán Cáceres Silvestre a 20 años de prisión, mientras que la pastora Rossy Guzmán Sánchez fue sentenciada a 15 años de cárcel por su participación en la red de corrupción administrativa desmantelada mediante la Operación Coral.
El Ministerio Público había solicitado esas mismas penas al considerar que ambos desempeñaron roles clave dentro del entramado que, según la acusación, desvió miles de millones de pesos de instituciones estatales como el CUSEP y el CESTUR mediante nóminas irregulares, lavado de activos y otras maniobras ilícitas.
La decisión judicial marca uno de los fallos más relevantes en materia de corrupción administrativa en la República Dominicana en los últimos años, luego de un proceso que se extendió por varios años y que involucró a decenas de militares, policías y civiles.
Con la lectura íntegra de la sentencia, las partes disponen ahora de los mecanismos legales correspondientes para recurrir la decisión ante instancias superiores.
