El papa León XIV hizo un llamado urgente a prestar mayor atención a la salud mental, advirtiendo que las “heridas invisibles” pueden ser tan graves como las físicas. Durante un reciente discurso, el pontífice expresó su preocupación por el deterioro emocional, especialmente entre los jóvenes, y alertó sobre las desigualdades en el acceso a servicios de salud, insistiendo en que la atención sanitaria no debe ser un lujo, sino un derecho esencial para el bienestar social.
Además, el líder de la Iglesia Católica instó a gobiernos, instituciones y familias a romper el estigma que aún rodea los problemas psicológicos, promoviendo una cultura de escucha, acompañamiento y solidaridad. Subrayó que brindar apoyo oportuno puede marcar la diferencia entre la desesperanza y la recuperación, y exhortó a fortalecer los sistemas de atención para responder a una problemática que afecta cada vez a más personas en todo el mundo.

