Cuba. Las autoridades cubanas han condenado a 15 personas con penas de hasta nueve años de prisión por participar en las protestas del 17 de marzo de 2024 en varias ciudades del país, entre ellas Bayamo y Santiago de Cuba. Las manifestaciones surgieron en medio de una profunda crisis energética, marcada por apagones que llegaron a extenderse hasta 13 horas diarias, así como por la creciente escasez de alimentos y servicios básicos.
Según fuentes oficiales, los manifestantes fueron procesados por delitos como desórdenes públicos, atentado, resistencia, desacato y desobediencia. Ocho de los acusados recibieron penas de entre seis y nueve años de cárcel, mientras que otros cinco fueron sentenciados a entre tres y cinco años. Dos personas más fueron sancionadas con trabajo correccional sin internamiento. Las condenas han generado preocupación entre organismos internacionales y defensores de derechos humanos.
Diversas organizaciones han denunciado un patrón de represión sistemática contra ciudadanos que expresan su descontento ante la crisis que atraviesa el país. Según cifras independientes, al menos 180 personas han sido arrestadas en el contexto de protestas similares desde 2022. La situación refleja el creciente malestar social en Cuba, que enfrenta una de sus peores crisis económicas en décadas.
