El cáncer una de las enfermedades más temidas del siglo XXI. Un “visitante”que muchas veces, aparece sin síntomas evidentes en sus primeras etapas, ganándose el título de “enemigo silencioso”. Y cuando se manifiesta, lo cambia todo.
Juan Manuel Pérez presidente de la fundación que asisten a pacientes con cancer denominada “ Un amigo como tú” , valoró la existencia de los biomarcadores , aunque admitió que los pacientes dominicanos enfrentan una dura batalla con los altos costos de los medicamentos , entiende que este procedimiento puede marcar una diferencia significativa en la actualidad.
En República Dominicana, cada año miles de personas reciben un diagnóstico de cáncer, una enfermedad que impacta no solo a quienes la padecen, sino también a sus familias y al sistema de salud en su conjunto. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se estima que en el país se registran más de 20 mil nuevos casos anuales, lo que refleja la magnitud del desafío.Detrás de esas cifras, hay ciertos tipos de cáncer que encabezan las estadísticas y que representan los mayores retos para la salud de la población.
En el caso de los hombres dominicanos, el cáncer de próstata ocupa el primer lugar, con casi 5.000 nuevos diagnósticos cada año. Por su lado, entre las mujeres, el cáncer de mama representa el más común, con más de 3.200 casos anuales. Sin embargo, es importante rescatar que no todos los cánceres presentan el mismo nivel de visibilidad o posibilidades de detección temprana. Por ejemplo, el cáncer de ovario sigue siendo la principal causa de muerte por tumores ginecológicos a nivel global , debido a que suele detectarse en etapas avanzadas, y esto también se refleja a nivel nacional, pues se reportan alrededor de 160 casos nuevos al año, de los cuales más de 110 terminan en fallecimientos.
Frente a esta realidad, la medicina personalizada está transformando la manera en que los pacientes enfrentan la enfermedad. Pruebas especializadas entre las que figuran los biomarcadores, se encargan de identificar alteraciones específicas en los genes, permitiendo diseñar terapias dirigidas a la biología particular de cada tumor. Este conocimiento no solo abre la puerta a tratamientos más eficaces, sino que también ayuda a los pacientes a participar activamente en la toma de decisiones junto a su equipo médico, reduciendo la incertidumbre y mejorando su calidad de vida.
“Actualmente el tratamiento del cáncer ya no se basa en un enfoque único para todos los pacientes, sino en terapias dirigidas que son posibles gracias a análisis como los biomarcadores. Gracias a ellos podemos avanzar hacia una medicina de precisión que nos permite ofrecer terapias más innovadoras, con impacto positivo en la vida de los pacientes”, afirmó el Dr. Andrés Rojas, director Médico de AstraZeneca para Centroamérica y Caribe.
El estudio de genes como BRCA1 y BRCA2 es central en el proceso de identificación de alteraciones y selección de terapias.Estos genes están presentes tanto hombres como mujeres, y cuando funcionan normalmente, actúan como defensas naturalesque reparan el daño celular evitando que las células crezcan sin control., Sin embargo, los genes pueden sufrir mutaciones, afectando su capacidad protectora y favoreciendo la aparición de tumores como los de mama, próstata y ovario. Identificar estas alteraciones a través de pruebas de sangre o de tejido tumoral permite acceder a terapias dirigidas y también ayuda a identificar a familiares que podrían tener mayor riesgo.
