Washington, D.C. – La Casa Blanca anunció este miércoles que se encuentran en marcha gestiones para celebrar un segundo ciclo de negociaciones con Irán en Pakistán, en un contexto de creciente tensión tras las amenazas de Teherán de interrumpir el tránsito marítimo en el mar Rojo si Estados Unidos no levanta el bloqueo naval impuesto a sus puertos.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que las conversaciones están en proceso, aunque aclaró que aún no existe un anuncio oficial. “Esas conversaciones se están llevando a cabo, pero no hay nada formal todavía”, indicó, al tiempo que expresó el optimismo de Washington sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo. Según precisó, Pakistán es el lugar más probable para este nuevo encuentro, luego de haber sido sede del primer ciclo de diálogo.
Por su parte, Irán ha reiterado su disposición a continuar las negociaciones en un momento de alta expectativa internacional sobre la continuidad del cese al fuego vigente desde el 8 de abril, con miras a poner fin a un conflicto que ha impactado significativamente la economía global.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, recibió este miércoles a una delegación pakistaní encabezada por el jefe del ejército, Asim Munir, pocos días después de conversaciones fallidas entre ambas partes durante el fin de semana. La Cancillería iraní confirmó que mantiene contactos indirectos con Estados Unidos a través de Pakistán tras el regreso de su delegación desde Islamabad.
Desacuerdos sobre programa nuclear
El principal obstáculo en las negociaciones continúa siendo el programa nuclear iraní. Teherán insiste en que su derecho a enriquecer uranio es “indiscutible”, aunque ha mostrado disposición a negociar los niveles de enriquecimiento. Estados Unidos, por su parte, ha planteado la posibilidad de un “gran acuerdo”, según declaraciones del vicepresidente JD Vance.
Washington sostiene que el objetivo es evitar que Irán desarrolle armas nucleares, mientras que Teherán defiende que su programa tiene fines exclusivamente civiles.
En cuanto al cese al fuego, un alto funcionario estadounidense señaló que no se ha acordado formalmente una extensión de la tregua de dos semanas que está próxima a expirar, pese a informes que apuntan a avances en ese sentido.
Escalada de tensiones marítimas
La situación se ha agravado tras la intensificación del bloqueo naval estadounidense, que según el Mando Central ha sido aplicado plenamente para frenar el comercio marítimo iraní. No obstante, reportes indican que algunos buques han logrado transitar por el estrecho de Ormuz.
Irán respondió con amenazas de bloquear el mar Rojo, advirtiendo que cualquier restricción adicional al tránsito de sus embarcaciones podría interpretarse como una violación del alto el fuego. El general Ali Abdollahi Aliabadi señaló que tales acciones podrían desencadenar una nueva escalada del conflicto.
Presión en otros frentes del conflicto
En paralelo, Estados Unidos también impulsa esfuerzos para contener el conflicto entre Israel y el grupo libanés Hezbolá, ante el riesgo de que una escalada afecte el frágil equilibrio alcanzado con Irán.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que uno de los objetivos clave es el desmantelamiento de Hezbolá, mientras continúan los contactos diplomáticos entre Israel y Líbano en Washington. Sin embargo, autoridades israelíes han dejado claro que no se negocia actualmente un alto el fuego con el grupo.
La ofensiva en el sur del Líbano se mantiene activa, con operaciones militares intensificadas en una franja cercana al río Litani, considerada estratégica por Israel.
Panorama incierto
El desarrollo de un nuevo ciclo de negociaciones en Pakistán podría representar una oportunidad clave para reducir tensiones y avanzar hacia una solución diplomática. No obstante, las diferencias sobre el programa nuclear iraní y la escalada en el ámbito marítimo continúan siendo factores determinantes que podrían influir en el rumbo del conflicto.
