El Gobierno dominicano decidió mantener sin cambios los precios de los combustibles clave, asumiendo un subsidio de RD$1,682 millones. La medida se produce en un contexto de alta volatilidad en los mercados internacionales, impulsada por tensiones geopolíticas que han presionado al alza el precio del petróleo.
El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) informó que no habrá variaciones en las gasolinas ni en el gasoil, lo que implica que el Estado absorberá completamente el incremento internacional. Esta decisión busca evitar un traslado directo del impacto externo al bolsillo de los consumidores.
El subsidio como escudo ante el petróleo caro
El subsidio a los combustibles se ha convertido en la principal herramienta del Gobierno para contener el impacto de la crisis energética global. Al asumir el costo adicional, el Estado evita que los aumentos internacionales se reflejen de forma inmediata en los precios locales.
En esta ocasión, el monto de RD$1,682 millones se destina a cubrir la diferencia entre el precio real del mercado y el precio que pagan los consumidores. Sin este mecanismo, las gasolinas, el gasoil y otros derivados registrarían incrementos significativos.
La estrategia busca mantener la estabilidad en sectores sensibles como el transporte, la logística y la producción, que dependen directamente de los combustibles.

