La madre de una niña de dos años presuntamente maltratada en un centro educativo desistió de querellarse contra la maestra acusada de obligarla a ingerir su propio vómito.
La progenitora acudió por primera vez al tribunal para el conocimiento de la audiencia de medida de coerción, y según su abogado, declaró interés de que la investigación continúe pero que la imputada no permanezca en prisión.
Pese a esta decisión, el Ministerio Público aseguró que continuará el proceso judicial de oficio, al tratarse de un caso que involucra a una menor en condición de vulnerabilidad.

