Santiago. Se abrieron las puertas y todo fue luces y alegría y entusiasmo ,las personas iban eufóricas hacia el recinto a disfrutar del gran espectáculo de genio de la música dominicana . La Gran Arena lleno, confirmando que cada visita del artista a la a Santiago se transforma en un acontecimiento que trasciende e inolvidable .
El espectáculo inició con una descarga de energía que puso de pie a todos los presentes. La banda, impecable y poderosa, dio paso a un repertorio que alternó merengues vibrantes y bachatas cargadas de sentimiento. Cada tema era recibido como un himno; cada coro, repetido por miles de voces al unísono.

