El presidente de la Cámara de Diputados de la República Dominicana, Alfredo Pacheco, alzó recientemente la voz en defensa de las bases del Partido Revolucionario Moderno (PRM) que han sido desplazadas del tren gubernamental en medio de los cambios administrativos impulsados por el presidente Luis Abinader. Aunque Pacheco expresó su respaldo al proceso de relanzamiento del Gobierno, manifestó su inquietud porque dirigentes y empleados de base del PRM —con experiencia, preparación y trayectoria— estén siendo cancelados o excluidos en favor de otras figuras, lo cual, a su juicio, es injusto y perjudica a quienes han trabajado por el proyecto político oficialista.
Durante una intervención en el hemiciclo, el legislador destacó que comprende la necesidad de fortalecer la gestión pública, pero advirtió que esta modernización no debe traducirse en la persecución o sustitución arbitraria de militantes perremeístas que han servido con responsabilidad en instituciones del Estado. Pacheco subrayó que muchos de estos funcionarios cuentan con formación académica y experiencia técnica, y que su desplazamiento afecta tanto la moral como la operatividad dentro del sector público.
El presidente de la Cámara Baja no dudó en hacer un llamado al respeto y la justicia interna en las decisiones gubernamentales, señalando que hablar con franqueza forma parte de su deber como representante del pueblo y dirigente de alto nivel del PRM. Incluso dejó claro que no teme perder su puesto por expresar su desacuerdo, al afirmar que si por defender a las bases del partido tiene que asumir una consecuencia política, “que me cueste”, está dispuesto a enfrentarlo.
Con sus declaraciones, Pacheco enfatizó la importancia de reconocer el esfuerzo y la lealtad de la militancia de base, la cual, aseguró, ha sido fundamental para sostener y consolidar el proyecto político del PRM a lo largo de su gestión. Invitó además a que el proceso de ajustes en el tren gubernamental tenga en cuenta criterios de mérito, capacidad técnica y equidad, para mantener la cohesión y la fortaleza del partido desde sus raíces hasta sus máximos cargos.

