El paso de Melissa por territorio dominicano, degradada a tormenta tropical durante su paso, dejó más de 3,700 personas desplazadas, 753 viviendas afectadas y 48 comunidades incomunicadas, según reportes del Centro de Operaciones de Emergencias (COE). Aunque el fenómeno no impactó de manera directa como huracán, sus bandas nubosas provocaron intensas lluvias, ráfagas de viento y crecidas de ríos que ocasionaron severos daños materiales en varias regiones del país.
Las provincias del sur y suroeste —entre ellas Barahona, Pedernales, Independencia y Bahoruco— resultaron las más afectadas, con inundaciones que destruyeron viviendas, puentes y carreteras. En la costa caribeña, las autoridades mantuvieron la recomendación de que las embarcaciones pequeñas y medianas permanezcan en puerto debido a las peligrosas condiciones del mar y las fuertes marejadas.
En el sector agrícola, las pérdidas son significativas especialmente en cultivos de plátano, yuca y maíz, debido a la saturación de los suelos y deslizamientos de tierra principalmente en el sur del país donde aún cuatro de la provincia que conforman esa región están bajo los efectos de las lluvias dejadas por Melissa
Además, el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) informó que más de 625,000 hogares quedaron sin servicio de agua potable por la paralización de 61 acueductos.

