El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó este martes la creación de una nueva fuerza internacional para combatir a las pandillas en Haití. La misión, que ampliará la actual operación liderada por Kenia, contará con unos 5,550 efectivos entre policías, militares y personal civil, y tendrá por primera vez autoridad para detener a sospechosos de actividades criminales. El mandato inicial será por 12 meses, con financiamiento voluntario por parte de los países participantes.
La decisión responde al deterioro de la seguridad en Haití, donde las pandillas controlan gran parte de Puerto Príncipe y otras zonas del país. La violencia ha obligado a miles a huir de sus hogares y ha paralizado servicios esenciales. La ONU y organizaciones humanitarias han advertido sobre una grave crisis de derechos humanos si no se interviene con urgencia.
La nueva fuerza enfrentará desafíos clave, como garantizar el respeto a los derechos humanos, asegurar cooperación con autoridades haitianas y obtener recursos suficientes. Algunos sectores locales han expresado preocupación por la soberanía nacional y piden que la misión actúe con transparencia y rendición de cuentas.
