El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este martes que las fuerzas armadas estadounidenses llevaron a cabo un ataque contra una embarcación que transportaba drogas y que, según las autoridades, provenía de Venezuela.
Durante una breve declaración desde la Casa Blanca, Trump afirmó: “Literalmente destruimos un barco que venía cargado con drogas desde Venezuela. Mucha droga. Y lo hicimos con precisión”, sin ofrecer mayores detalles sobre la localización exacta del incidente.
Poco después, el secretario de Estado Marco Rubio ratificó la información a través de sus redes sociales, describiendo la operación como un “ataque letal” contra una embarcación operada por una organización vinculada al narcotráfico y al terrorismo.
El Pentágono confirmó la operación, señalando que se trató de una acción “quirúrgica y preventiva” dentro de una campaña más amplia contra redes de narcotráfico en el Caribe. Medios estadounidenses reportan que la acción se habría llevado a cabo en aguas internacionales, cerca del Mar Caribe, aunque la ubicación exacta no ha sido revelada.
El ataque ocurre en el marco de un notable incremento de la presencia militar estadounidense en la región, con buques de guerra y aeronaves desplegados cerca de las costas venezolanas. Esta estrategia ha sido catalogada por analistas como una forma de “diplomacia de fuerza” para presionar al gobierno de Nicolás Maduro.
Desde Caracas, el presidente Maduro denunció el ataque como una violación al derecho internacional y advirtió que su país está listo para responder militarmente en caso de una agresión directa. Además, solicitó una reunión de emergencia con los países miembros de la CELAC para discutir lo que considera una escalada peligrosa por parte de Estados Unidos.
La comunidad internacional observa con preocupación el incremento de tensiones entre ambos países, en medio de acusaciones cruzadas sobre narcotráfico, terrorismo y violaciones a la soberanía.

