Apple da un paso decisivo hacia el futuro de la computación portátil. La compañía planea lanzar sus primeras gafas inteligentes en el año 2027, según informes de medios especializados y fuentes cercanas a la cadena de producción. El nuevo dispositivo, con un diseño similar al de unas gafas Ray-Ban tradicionales, marcaría un nuevo capítulo en la estrategia de Apple hacia un ecosistema de realidad aumentada (RA) sin pantallas voluminosas.
A diferencia del Vision Pro, estas primeras gafas no tendrán pantalla integrada. En su lugar, contarán con audio espacial, cámaras duales, sensores ambientales e inteligencia artificial integrada, con funciones activadas por voz mediante Siri y controladas con gestos.
“El objetivo es ofrecer una experiencia de realidad aumentada discreta, útil y completamente integrada al ecosistema Apple”, señaló el analista tecnológico Ming-Chi Kuo.
Un paso más allá del Vision Pro
Estas gafas forman parte de una hoja de ruta que incluye:
En 2025: una versión mejorada del Vision Pro con chip M5.
En 2027: las gafas inteligentes sin pantalla (foco en audio e IA) y un nuevo visor “Vision Air” más ligero y económico.
En 2028: Apple lanzaría unas gafas de realidad aumentada con pantalla transparente e imagen superpuesta sobre el entorno real, una tecnología aún en desarrollo.
Competencia y expectativas
Apple entrará en competencia directa con productos como las Ray-Ban Meta de Meta y las gafas AR de Google y Samsung, en un mercado que podría superar los 8.000 millones de dólares en 2030. Expertos señalan que Apple podría vender hasta 5 millones de unidades de sus gafas en el primer año, si el diseño y el precio logran un equilibrio atractivo.
Por ahora, la empresa guarda silencio oficialmente. Sin embargo, los rumores en la cadena de suministro indican que los primeros prototipos ya están en fase de validación, y que Apple podría presentar un adelanto en 2026.
Con este movimiento, Apple no solo refuerza su apuesta por la realidad aumentada, sino que da un paso hacia un mundo post-smartphone, donde la interacción digital será cada vez más natural, portátil y ambiental.

