Joshua Riibe, la última persona que estuvo con Sadiksha Konanki antes de su desaparición, ha dicho que los padres de la joven le agradecieron, lo abrazaron y lloraron juntos porque él hizo todos los esfuerzos por rescatarla en medio de las embravecidas olas.
Dijo que solo quiere estar con su familia, “verlos, abrazarlos”, y que entiende que “hay una investigación, pero no me dejan irme”. Añadió que desde el domingo ha estado siendo acompañado a todas partes por autoridades que lo investigan por el caso.
“Me ha pasado varias veces después de interrogatorios o entrevistas, ellos me acompañan a comer; cuando he bajado a la playa he estado acompañado de muchas personas de la investigación fiscales y la procuradora”, expresó durante un receso del tribunal de La Altagracia.

